Humanizar la justicia
Publica hoy El Periódico un especial muy intersante sobre cómo la Justicia de Cataluña se trabaja, desde 1998, con un plan de “mediación y reparación penal”. Es algo así como una justicia compensatoria que busca, sobre todo, el cara a cara entre el infractor y la víctima del delito, con el objetivo de reparar el daño inflingido.
Actualmente, siete mediadores y una administrativa, trabajan siguiendo un protocolo europeo, dado que la ley española no tiene regulado este sistema. Sólo el año pasado, se recibieron 793 demandas de mediación y se resolvieron 604. “Lo que se persigue es la reparación de la víctima, darle voz y protagonismo. Que las partes tengan el poder de resolver el conflicto y que la solución no venga de un tercero. Humanizar la justicia“, explica un miembro del equipo de mediadores.
¿En qué consiste esta justicia restituria?
Dos chicos de 19 años robaron unos periódicos de la puerta de la librería de su pueblo. La dueña de la librería les conoce desde pequeños. Devolver el coste económico de los diarios no le aportaba nada. les propuso que, como pena, donaran sangre.
Cinco graffiteros pintaron los muros de una escuela. La mediación propuso que limpiaran las paredes pero al colegio les pareció innecesario, dado que volverían a aparecer pintadas. A cambio, les propuso que dieran un taller magistral sobre las técnicas y dificultades de hacer estos dibujos. No llegaron a juicio.
A un pagés le robaron frutas de sus árboles. Que un señor te robe 4 peras no es un gran desaguisado pero el pagés comentó que, a base de pequeños hurtos, al final uno se siente desvalido. Aceptó que el autor del robo hiciera una donación a una ONG.
Las peleas en un pueblo entre un grupo de skins y uno de magrebíes, se solucionaron con un acuerdo de paz. Y la pelea entre dos presos, con un abrazo.
¿No suena todo como muy idílico?
¿No es un poco como el “Imagine” de John Lennon?
En el especial de El Periódico lo cuentan todo mucho mejor y hay más ejemplos.
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