Esto se acaba
Desde que trabajo en el centro de Madrid, cruzo cada día la Puerta del Sol. Por qué será que los freakys, locos y personas extrañas siempre deambulan por el centro de las ciudades. Cada día me cruzo con alguno nuevo. Y están también los que veo cada mañana en su sitio fijo y que ya empiezo a reconocer como vecinos a los que saludar.
El “nuevo” de hoy era un señor mayor, con barba canosa, situado entre Sol y la calle Preciados. No decía nada. Sólo alzaba una pancarta en la que se leía “Mañana acaba el mundo” por un lado, y “El infierno viene” por el otro. (Lo ponía en inglés, by the way).
Pues he seguido yo pa’lante mientras pensaba que la del cartelito de “Abrazos Gratis” del otro día, tenía más público. Y me he preguntado, qué pretende el hombre que haga yo con la información que me da, para qué me avisa. ¿Para que grite de pavor? ¿Para que yo también avise a otras personas? ¿Para que pida perdón por mis pecados? Total, si también me ha dicho que viene el Infierno…
En el supuesto caso de que, efectivamente, mañana terminara el mundo ¿qué haría yo hoy? ¿Cogerme un avión para pasar el resto de mis horas achuchando a Anna? ¿Llorar desconsolada? ¿Llamar a toda la gente a la que quiero para despedirme? ¿Ponerme cien veces mi cd favorito? ¿Pedir perdón a mil personas a las que he hecho daño? ¿Emborracharme? ¿Fumarme un petilla con mis amigos? ¿Buscar un abracito?
Si se va a acabar el mundo y alguien sabe la fecha exacta, le pido que, por favor, o se calle y no me diga nada, o me avise con más antelación para tener más margen de maniobra.
No sé yo si se acabará o no mañana. Ante la duda, hoy he decidido hacer de mi último día en el mundo, un día ordinario y venir a la oficina. Y hasta hacer planes para mañana. Al fin y al cabo, cualquier día es un buen día para llamar a la gente que quiero y para pedir perdón a la gente que he herido y para fumarme un peta con los amigos.
kutxi said,
March 5, 2008 @ 19:38
Yo creo que el fin del mundo será en domingo, que es lo suyo.
Keiboll said,
March 5, 2008 @ 22:11
Sin duda, la gente rara (y por ende las tiendas raras) suelen estar por el centro… Me recuerda a un personaje que salía en un juego de ordenador que era justo como lo describías y llevaba un cartel que ponía “The end is near” xDD

Seguro que luego se arreglaba un poco, le daba la vuelta al cartel y se ponía a repartir abrazos
Ahora en serio, siempre intento dejar las cosas arregladas o como mucho para el día siguiente, pensando por si fuera el fin del mundo. Es bueno apreciar lo que tienes alrededor y a tus amigos