Los tres ositos
Creo que no he comentado nunca que mi animal preferido es el oso. Cualquier tipo de eso. Grande, pequeño, polar, pardo… lo que sea. Me encanta la apariencia tan achuchable, me encanta cómo mueven el culete cuando andan, me encanta la elegancia con la que pueden cazar un pez de un zarpazo, me encanta cómo juegan con sus crías… en fin, todo.
Sentados estos antecedentes, os podéis imaginar cómo disfruté ayer cuando leí la noticia de los tres oseznos que se han ido a la aventura en un tren. Es como un cruce entre la peli “El Oso“ y el cuento popular de los tres ositos y rizitos de oro…
Los pobres oseznos olisquearon desde las montañas rocosas de Canadá, un tren con un cargamento de cereales. Por supuestísismo, que ni lo dudaron y se subieron, junto a la mamá osa, a darse un banquete. Cuando el tren arrancó, la madre tuvo tiempo de salir pero los oseznos, o bien ignoraron a mamá, o bien seguían hambrientos… el caso es que el tren arrancó con ellos.
Imagínate la cara del currito del tren cuando abre el vagón y se encuentra a los tres ositos, espanchurraos sobre los sacos de cereales, y con la tripa pa’riba y redonda
Y a la pobre osa, por su parte, en las montañas, toda loca buscando a sus hijos
La historia termina con los oseznos de vuelta pa’tras dos días después.
Más allá de la tierna anécdota, hay una triste realidad detrás. El oso es un animal que no se relaciona con los humanos. De hecho, su instinto natural, es huir de nosotros. Sin embargo, el hambre hace que su comportamiento se vea alterado. En este caso, acababan de despertar de su periodo de hibernación y debían estar que se subían por las paredes.
La deforestación que el ser humano hace a pasos de gigante supone que cada vez sea más habitual ver a osos descender de las montañas para rebuscar comida entre los cubos de basura de las ciudades. Sin ir más lejos, nosotros tenemos a nuestro autóctono oso pardo en peligro de extinción. No solo por la deforestación, claro, también por la caza. También están en peligro el oso polar, el oso panda…
Deberíamos tomar un poquito de conciencia y echarnos un pequeño aleteo para frenar estos peligros.
Pero bueno, como no me quiero poner trágica, os dejo linkada la curiosa historia de un afamado oso “transexual“.
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meneame
kutxi said,
Junio 17, 2007 @ 23:12
Ojalá fueran los únicos en peligro, los pobres osos.
Y quisiera añadir que el hombre como el oso, cuanto más vello más hermoso.
cervatillo said,
Junio 19, 2007 @ 9:19
¡¡A mí también me encantan los osos!!
xxx
Paula said,
Junio 19, 2007 @ 15:39
“Cualquier tipo de eso”..??
Quieres decir queso??? jajajajaja
O es un tipo de oso…?
My said,
Junio 19, 2007 @ 17:16
De eso… de osos… está clarísimo