Nace Retales
Me acabo de sacar de la manga una nueva categoría para el blog. Bueno, se podría llamar categoría o “sección”… La he llamado Retales porque ahí pienso meter todo lo que “me ha sobrado“. De todas las noticias e historias que voy recopilando durante el día para hacer post, al final, me quedo con una, dos a lo sumo. Hasta hora, el resto se quedaba en la papelera de recliclaje. Y, la verdad, me parece mal, porque también las consideros historias dignas de resaltar.
Así que, se me ha ocurrido, juntarlas en un post, a modo de batiburrillo, sin entrar mucho en comentarios. Cada uno sacará sus conclusiones.
Pues nada, los retales de esta semana son:
-En EEUU prohiben la adopción de gatos negros hasta que pase Halloween. Por lo visto, algunas personas les maltratan como parte de la tradición de esa noche. Algunas agencias también lo han prohibido con conejos blancos.
-El genoma de la abeja indica que las leyes de la sociedad están inscritas en los genes. Muchos investigadores han destacado las similitudes de las abejas con el comportamiento humano, como los casos de individuos que cuidan crias que no son sus descendientes. O que en ambas especies hay una división del trabajo y distintas actitudes respecto a la búsqueda de recursos alimentarios. ¿Se hereda la sociabilidad?
-El gobierno británico embarca a los presos que no tienen plaza y los deja en altamar. En las prisiones faltan 800 plazas. Lo llaman el Buque del Horror.
-El Pentágono combatirá las informaciones “incorrectas” sobre Irak. ¿Por qué me suena a manipulación?
-Las mujeres vivirán menos porque adoptan hábitos de vida masculinos. ¡Gracias chicos!
-Censura en la red para 146 millones de personas. Uno de los temas fetiches de este blog.
-Construyen una casa giratoria que sigue la luz solar. Menos mal que he podido meter una buena noticia.
-Cómo ver un suicida en Irak y sobrevivir en el intento. Relato escalofriante de un periodista en el conflicto.
El Tipo de la Brocha said,
November 3, 2006 @ 12:09
Vivir menos en estos tiempos es casi una bendición. Cuando la gente moría antes no tenía que soportar los rigores de la vejez.