¡¡Fuego!!
El otro dia vi en un informativo de televisión unos pequeños consejos sobre qué puede hacer una mujer cuando sufre el ataque de un violador. Algunos de ellos requieren mucha práctica
Mete una pata por aquí, haz un pequeño giro de brazo, por aquí y por allá y… voilá, el violador retorcido. Vamos, que o hacías un curso in situ, o no te lo aprendías. Con lo que sí que me quedé fue con un consejo útil, que a mí nunca se me hubiera pasado por la cabeza: En caso de violación, no grites “socorro”, grita “fuego”.
Tan bueno es el consejo, como mala es la realidad que eso esconde detrás. ¿Si pides auxilio gritando “socorro” nadie acudirá en tu ayuda? Sin embargo, si de lo que alertas es de un fuego, el egoísta del ser humano se preocupará por no salir chamuscado…
El miércoles por la noche, una mujer de 42 años fue abordada en pleno centro de Vilafranca del Penedés (Barcelona) por un violador. Estuvo forcejeando 20 minutos (¡¡20 minutos!!) sin que ninguno de sus vecinos acudiera en su ayuda. Y no es que ninguno la oyera, incluso se asomaron a la ventana y, de hecho, llamaron a la Policía Local. Cuando llegó la Guardia Civil, la mujer seguía defendiéndose, tirada en el suelo y medio desnuda.
Los agentes han resaltado su valentía ya que, pese a medir 1,55 y su agresor 1,80, la mujer se estuvo defendiendo y llegó a impedir la violación.
Aunque suene a tópico: ¿en qué país vivimos? ¿En uno de vecinos cobardes y mujeres valientes? Imagínate que esa mujer es alguien a quien quieres, tu hermana, tu novia, tu madre, o que eres tú… ¿cómo te sentirías?
Ilustración: “María Triste” de Bernardo Molina del Cubo
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meneame
Benfrai said,
Junio 8, 2006 @ 16:28
Es cierto, el ser humano suele ser egoísta por naturaleza y mientras no le toque la desgracia de cerca, mira para otro lado.